Verbum – Analecta Neolatina XXVII, 2026/1
ISSN 1588-4309; https://doi.org/10.59533/Verb.2026.27.1.10
Abstract: The article examines how Google Translate translates Hungarian sentences into Spanish, considering that Hungarian has no grammatical gender. The objective is to analyze whether the Translator associates professions and activities with specific genders when translating, which could reveal sexist biases in its results. The methodology used consists of typing sentences in Hungarian (without distinction of gender in their origin) of the type ő tanár which means ‘he/she is a teacher’ and observing in which gender they are translated into Spanish. In this way, we seek to identify whether the translator tends to assign roles, occupations or actions to a particular gender. We also examine how the translator handles the use of the generic masculine plural. This analysis helps to highlight possible implicit tendencies in the tool’s artificial intelligence that could perpetuate gender stereotypes in its translations.
Keywords: automatic translation, linguistic sexism, gender stereotypes, grammatical gender, artificial intelligence
Resumen: El artículo analiza cómo el Traductor de Google convierte frases del húngaro al español, teniendo en cuenta que el húngaro no posee género gramatical. El objetivo es analizar si el Traductor asocia profesiones y actividades con géneros específicos al traducir, lo que podría revelar sesgos sexistas en sus resultados. La metodología utilizada consiste en teclear frases en húngaro (sin distinción de género en su origen) de tipo ő tanár que quiere decir ‘él/ella es profesor/a’ y observar en qué género las traduce Google. De esta manera, se busca identificar si el traductor tiende a asignar roles, ocupaciones o acciones a un género particular. También se examina cómo maneja el traductor el uso del plural masculino genérico. Este análisis ayuda a evidenciar posibles tendencias implícitas en la inteligencia artificial de la herramienta, las cuales podrían perpetuar estereotipos de género en sus traducciones.
Palabras clave: traducción automática, sexismo lingüístico, estereotipos de género, género gramatical, inteligencia artificial
El lenguaje inclusivo es un tema que invita a un enfoque multidisciplinario, de modo que su manejo no puede ser satisfactorio con solo abordarlo desde el punto de vista lingüístico, ni siquiera con sus vertientes aplicadas como la socio o la psicolingüística. La presente investigación sugiere una óptica sociolingüística por su compromiso con la perspectiva social y examina cómo los instrumentos lingüísticos que se abstraen del cambio social pueden representar un escollo para la evolución de la lengua a tono con las exigencias sociales modernas.
En la actualidad, el debate sobre el lenguaje inclusivo ha cobrado gran relevancia a nivel lingüístico y social, especialmente en lenguas con géneros gramaticales marcados, como el español. Lo ilustra bien el informe Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer de Ignacio Bosque (2012), respaldado por la RAE, que critica a las guías de lenguaje no sexista publicadas en España. Su tesis principal es que, si bien el sexismo existe en el uso que los hablantes hacen de la lengua, las recomendaciones de estas guías son a menudo artificiosas y van en contra del sistema gramatical del español. El informe refuta la idea de que la ausencia de correspondencia sistemática entre género y sexo es intrínsecamente discriminatoria. Argumenta que el masculino genérico (los alumnos) está firmemente asentado y que forzar el desdoblamiento (los y las) o el uso de formas como la arroba o la e “conculca normas gramaticales”. La conclusión es que estas guías son inadecuadas porque, en lugar de combatir la discriminación real, proponen soluciones que “violentan las estructuras lingüísticas” del idioma.
Para quienes hablamos húngaro, una lengua sin género gramatical, estas discusiones pueden resultar un tanto extrañas al principio, pero fascinantes después. En el húngaro, la inexistencia de géneros en los sustantivos, adjetivos y pronombres, en principio, elimina la necesidad de diferenciar entre formas masculinas y femeninas, por eso observamos con curiosidad cómo enfrenta el español desafíos lingüísticos relacionados con el género. Al mismo tiempo, se nos plantea una pregunta importante: el objetivo del lenguaje inclusivo es promover la igualdad de género y la visibilización de todas las personas independientemente de su género, pero ¿consigue el Traductor de Google reflejar y respetar esta diversidad cuando traducimos del húngaro al español o se privilegia lo masculino como norma y se invisibilizan las otras identidades?
En este estudio, investigamos cómo traduce Google los nombres de las ocupaciones, cómo utiliza el masculino plural genérico y también presentamos los resultados de un experimento para ver qué género asocia este traductor a determinados verbos.
Para entender e interpretar mejor los resultados, es necesario arrojar cierta luz sobre las características de la lengua húngara relacionadas con la expresión de género.
El húngaro es una lengua aglutinante y no tiene géneros gramaticales en los sustantivos, adjetivos o pronombres, lo que significa que no se realiza ninguna distinción lingüística entre lo masculino, lo femenino o lo neutro en la mayoría de los casos. Esta característica le otorga una neutralidad inherente que simplifica la comunicación, eliminando la necesidad de especificar el género de la persona a la que se hace referencia. Por ejemplo, la palabra equivalente a la profesión ‘programador, ra’ es programozó sin importar el género de la persona que ocupa ese rol.
Sin embargo, aunque el idioma en sí no marca género, el húngaro puede expresar el género, agregando ciertas palabras que especifican si se está hablando de un hombre o una mujer. Por ejemplo, se puede añadir el sufijo -nő ‘mujer’ o la palabra asszony ‘señora’ para precisar el género femenino: tanár significa ‘profesor’ y tanárnő, ‘profesora’ o miniszter quiere decir ‘ministro’ y miniszter asszony, ‘ministra’, pero estas distinciones son muchas veces opcionales y menos comunes en el uso cotidiano.
En cuanto a los pronombres personales en el húngaro, la tercera persona singular se expresa con el pronombre ő, que se utiliza tanto para referirse a hombres como a mujeres. La falta de distinción de género en este pronombre lo hace diferente del español, donde existen pronombres separados para cada género: ‘él’ para masculino y ‘ella’ para femenino. Dado que ő no indica género, el contexto o la información adicional es lo que permite deducir el género de la persona en cuestión, si es necesario. Por ejemplo:
Como se abordó previamente (cf. Rózsavári 2023) la base de la clasificación de género en español reside en que los morfemas distintivos por excelencia son -o para el masculino y -a para el femenino, mientras que los sustantivos terminados en -e o consonante pueden ser de género variable. Partiendo de esta base, se distinguen cuatro categorías de sustantivos en relación con el sexo del referente. Los epicenos son nombres con un género fijo (p. e.: la víctima o el personaje) que designan seres sexuados sin diferenciar su sexo morfológicamente, por lo que su concordancia es siempre con su género gramatical. Los ortónimos, en cambio, sí hacen relevante el rasgo de sexo, ya que históricamente se aplicaron a profesiones o cargos exclusivos de un sexo (p. e.: cura, hada). Los sustantivos comunes en cuanto al género utilizan una única forma léxica para ambos sexos (el/la testigo), siendo el artículo o el adjetivo el que determina el género. Finalmente, los sustantivos diferenciados son aquellos que permiten la distinción de sexo mediante procesos morfológicos, ya sea por flexión (alumno/alumna) o por derivación (actor/actriz). Esta caracterización es fundamental para analizar las controversias generadas por el lenguaje inclusivo, ya que estas categorías definen la visibilidad o invisibilidad del sexo femenino en la lengua.
El masculino genérico es la convención gramatical por la cual la forma masculina de un sustantivo se utiliza no solo para referirse a individuos de sexo masculino, sino también para englobar a un colectivo mixto de hombres y mujeres. La Real Academia Española lo defiende como el género no marcado de la oposición binaria, una propiedad inherente a la gramática española que permite la economía lingüística y la inclusión de ambos sexos. Sin embargo, los defensores del lenguaje inclusivo argumentan que este uso es una herencia androcéntrica que invisibiliza a las mujeres al no nombrarlas explícitamente.
En el presente ensayo utilizamos algunos planteamientos del informe de Ignacio Bosque (2012) y proponemos examinar algunas de las principales manifestaciones y problemáticas asociadas al lenguaje inclusivo como las formas femeninas de las profesiones y el plural masculino genérico.
Como afirma Gutiérrez Ordóñez,
“muchas profesiones eran ejercidas solo por varones y algunas solo por mujeres. Los cambios experimentados en la sociedad durante los últimos tiempos han abierto a la mujer el camino hacia su formación y, como consecuencia, a trabajos, profesiones, actividades, roles… antaño vetados por barreras ideológicas, laborales, sociales, políticas… Esta evolución ha provocado cambios que han afectado al contenido y a la morfología de las voces referidas a dichas profesiones.” (Gutiérrez Ordóñez 2019: 677)
Por lo tanto, muchas profesiones y cargos que tradicionalmente se expresaban en masculino, como doctor, ingeniero o presidente con la incorporación de las mujeres al mercado laboral y la creciente conciencia sobre la igualdad de género han llevado a la creación de formas femeninas de estos términos: doctora, ingeniera y presidenta. El DRAE se ha ampliado en los últimos años para incluir una serie de formas femeninas como por ejemplo: adoquinador, ra; alcalde, desa; apotecario, ria; camellero, ra; capitán, na; chamán, na; don, doña nadie; individuo, dua; patán, na; verdulero, ra; etc. Incluso, el servicio de consultas de la RAE ha respondido que los siguientes femeninos también están bien formados: carabinera, madera ‘policía’, verduga, obispa, arzobispa, párroca, caballera, desarrolladora gráfica, asesora jurídica, tenora, comodora, etc.
Hacer visible a la mujer es un proceso muy intenso, podemos ver que se manifiesta también en casos en los que no debería ser necesario, pensemos concretamente en los sustantivos terminados en -e y en consonante, ya que, en principio, estos sustantivos pueden ser tanto femeninos como masculinos. No pretendemos abordar aquí la legitimidad de estos sustantivos femeninos, nos basaremos en las formas que figuran en el DRAE y examinaremos si el Traductor de Google las ofrece en sus traducciones o no.
Cabe señalar que en el uso cotidiano, algunas variantes femeninas aceptadas por el DRAE todavía no están del todo generalizadas; parece haber una resistencia en ciertos sectores a aceptar o usarlas, como, por ejemplo, es el caso de médico, ca. El diario Redacción Médica hizo un cuestionario en Facebook relacionado con el tema: Médico o médica: ¿cómo prefieren ellas que las llamen? (https://www.redaccionmedica.com) Resulta que un 64,68 por ciento de las participantes en la encuesta prefiere la primera opción y un 35,32 elige que las designen como médicas. Independientemente de estas encuestas y del grado de difusión, también en este caso asumimos que el Traductor de Google debería ofrecer las formas femeninas registradas en el DRAE cuando el sujeto de la oración es una mujer.
En español, el masculino plural se usa tradicionalmente como genérico para referirse a grupos mixtos o de género indefinido, como los alumnos o los ciudadanos. Esto ha sido cuestionado por su invisibilización del género femenino. Para evitar el masculino genérico, se han propuesto formas alternativas como todos y todas, todxs, todes o la @ en tod@s. Los opositores de la repetición de tipo todos y todas argumentan que esta solución hace el discurso más largo y complicado, lo que lleva a críticas sobre la eficiencia y claridad del lenguaje. También sostienen que la repetición constante de géneros puede resultar en una comunicación menos fluida y más cargada.1 Las formas todxs, todes y tod@s también generan controversia, ya que no son aceptadas por la Real Academia Española y también pueden dificultar la fluidez y la comprensión del lenguaje.
Aunque la RAE, como institución normativa del español, ha sido reticente a aceptar muchas de las propuestas de lenguaje inclusivo, argumentando que el masculino genérico es una convención lingüística y que el idioma no necesita cambios estructurales, varias formas, como, por ejemplo, Asociación de Madres y Padres, Juezas y Jueces para la Democracia, etc., están reconocidas y generalizadas.
En el artículo observaremos las formas que propone el Traductor de Google para grupos mixtos de personas.
Pasa algo parecido en el caso de los pronombres personales. Para referirse a personas no binarias o cuando no se quiere especificar el género, se ha propuesto el uso del pronombre neutro elle en lugar de él o ella. Otra vez nos topamos con el problema de que este pronombre es agramatical y su uso enfrenta resistencia tanto por razones lingüísticas como culturales. Su implementación en la lengua escrita y hablada puede resultar confusa, especialmente para quienes no están familiarizados con esta propuesta.
Nuestro objetivo en este artículo no es analizar la aparición de formas pronominales no convencionales, sino centrarnos en los pronombres tradicionales él, ella y examinar cuál de ellos ofrece el Traductor de Google al traducir verbos que denotan determinadas actividades. En otras palabras, queremos investigar si Google asocia determinadas actividades con un género específico.
Dado que el húngaro carece de distinción de género gramatical, a diferencia del español, la traducción automática enfrenta el reto de interpretar el género en contextos en los que no está explícito. Como mencionábamos, este ensayo se propone analizar cómo Google traduce al español formas húngaras sin marca de género, particularmente en profesiones, formas plurales y ciertos verbos, con el fin de observar si asocia ocupaciones o actividades específicas con un género determinado.
Antes de llevar a cabo la investigación, formulamos algunas hipótesis:
En cuanto a las profesiones, el Traductor de Google debería ofrecer tanto las formas masculinas como las femeninas para garantizar la igualdad, sobre todo si el diccionario indica que el sustantivo tiene forma femenina.
En cuanto al plural masculino genérico, el Traductor debería conocer y utilizar formas ya establecidas y generalizadas y, al mismo tiempo, proponer soluciones metonímicas o colectivos, como alumnado, profesorado, ciudadanía, etc. Suponíamos, por supuesto, que no ofrecería traducciones agramaticales como alumnes, alumn@s, alumnxs, etc.
En cuanto a los verbos, no debería distinguir entre actividades masculinas y femeninas, ya que creemos que personas de cualquier género pueden realizar cualquier tipo de actividad.
Hemos tecleado en el Traductor de Google en tercera persona singular frases húngaras de tipo ő szakács ‘él o ella es cocinero, ra’ donde el primer elemento es el pronombre personal, que sirve tanto para seres masculinos como femeninos, y el segundo es el nombre de una profesión (el húngaro prescinde del verbo copulativo en este tipo de oraciones). En este caso concreto, el Traductor de Google proporcionó el resultado: él es cocinero.
Manteniendo siempre intacto el pronombre personal húngaro, hemos añadido profesiones tradicionalmente asociadas con hombres y, por otro lado, mujeres. En el caso de las ocupaciones femeninas, algunas veces el resultado de la traducción era evidente, ya que la versión húngara terminaba en –nő, un sufijo que indica claramente que se trata de una ocupación desempeñada por mujeres. Sin embargo, en ambos casos hemos enumerado varias profesiones que hoy en día pueden ser ejercidas tanto por hombres como mujeres. Teníamos curiosidad por ver si la traducción reflejaba la tendencia hacia la igualdad de género.
La elección de las profesiones fue arbitraria, la lista podría, sin duda, ampliarse o mejorarse. Como originalmente había muchas más ocupaciones masculinas que femeninas, la lista de profesiones masculinas es más larga. Tenemos que añadir una observación más: cuando el Traductor de Google nos proporcionó las traducciones, los nombres de las profesiones a menudo iban precedidos del determinante un, una lo que es un evidente anglicismo. Dado que en este caso el idioma español no requiere artículo indefinido, lo hemos omitido al dar las variantes españolas.
Veremos primero las frases y sus traducciones relacionadas con profesiones vinculadas a trabajos físicos o técnicos, los cuales en el pasado eran socialmente vistos como actividades masculinas debido a la percepción de fuerza física o habilidades técnicas que necesitaban. En cuanto a los cargos, debemos mencionar que históricamente los roles de liderazgo, poder y autoridad han sido asociados con atributos considerados masculinos como la agresividad, la asertividad, la toma de decisiones bajo presión y la capacidad para liderar en situaciones difíciles.
| (1) ő szerelő | ‘él es mecánico’ |
| (2) ő villanyszerelő | ‘él es electricista’ |
| (3) ő hegesztő | ‘él es soldador’ |
| (4) ő asztalos | ‘él es carpintero’ |
| (5) ő kőműves | ‘él es albañil’ |
| (6) ő karbantartó | ‘él es un hombre de mantenimiento’ |
| (7) ő vízszerelő | ‘él es fontanero’ |
| (8) ő kovács | ‘él es herrero’ |
| (9) ő esztergályos | ‘él es tornero’ |
| (10) ő lakatos | ‘él es cerrajero’ |
| (11) ő bányász | ‘él es minero’ |
| (12) ő földműves | ‘él es granjero’ |
| (13) ő favágó | ‘él es leñador’ |
| (14) ő vadász | ‘él es cazador’ |
| (15) ő halász | ‘él es pescador’ |
| (16) ő tengerész | ‘él es marinero’ |
| (17) ő kamionsofőr | ‘él es camionero’ |
| (18) ő taxis | ‘él es taxista’ |
| (19) ő hajóskapitány | ‘él es capitán de barco’ |
| (20) ő focista | ‘él es jugador de fútbol’ |
| (21) ő pilota | ‘él es piloto’ |
| (22) ő rendőr | ‘él es policía’ |
| (23) ő katona | ‘él es soldado’ |
| (24) ő tűzoltó | ‘él es bombero’ |
| (25) ő biztonsági őr | ‘él es guarda de seguridad’ |
| (26) ő építész | ‘él es arquitecto’ |
| (27) ő építőmérnök | ‘él es ingeniero civil’ |
| (28) ő mérnök | ‘él es ingeniero’ |
| (29) ő geológus | ‘él es geólogo’ |
| (30) ő software fejlesztő | ‘él es desarrollador de software’ |
| (31) ő szobrász | ‘él es escultor’ |
| (32) ő író | ‘él es escritor’ |
| (33) ő zeneszerző | ‘él es compositor’ |
| (34) ő orvos | ‘él es médico’ |
| (35) ő ügyfél | ‘él es cliente’ |
| (36) ő bíró | ‘él es juez’ |
| (37) ő ügyvéd | ‘él es abogado’ |
| (38) ő ügyész | ‘él es fiscal’ |
| (39) ő miniszter | ‘él es ministro’ |
| (40) ő polgármester | ‘él es alcalde’ |
| (41) ő tanácsnok | ‘él es consejal’ |
| (42) ő elnök | ‘él es presidente’ |
| (43) ő igazgató | ‘él es director’ |
| (44) ő divattervező | ‘ella es diseñadora de moda’ |
| (45) ő kutató | ‘él es investigador’ |
| (46) ő szakértő | ‘él es experto’ |
| (47) ő munkatárs | ’él es representante de servivio al cliente |
| (48) ő idegenvezető | ‘él es guía turístico’ |
| (49) ő riporter | ‘él es reportero’ |
| (50) ő titkos ügynök | ‘él es agente secreto’ |
Las traducciones de estas ocupaciones muestran que se tiende claramente a traducir con la forma masculina, a pesar de que las formas femeninas, como ingeniera, arquitecta, abogada, ministra, alcaldesa, etc., están muy extendidas y son ampliamente utilizadas. Este defecto del traductor puede llevar a una representación inexacta del género cuando el puesto o el cargo es ocupado por una mujer. Por supuesto, en el caso de las denominaciones que no disponen de forma femenina, como, por ejemplo, albañil, piloto, soldado, etc., no podemos esperar que Google ofrezca tal forma; sin embargo, podría haber ofrecido, también en los otros casos, por lo menos el pronombre personal femenino ella en la traducción. Es interesante el ejemplo (44) donde la persona profesional del sector de la moda que se ocupa de diseñar una colección para una marca es claramente mujer, mientras todas las otras profesiones se traducen en género masculino.
A continuación veremos la traducción de las ocupaciones que, en su forma original, se asocian predominantemente con el género femenino:
| (1) ő varrónő | ‘ella es costurera’ |
| (2) ő mosónő | ‘ella es lavandera’ |
| (3) óvónő | ‘ella es maestra de guardería’ |
| (4) ő házvezetőnő | ‘ella es empleada doméstica’ |
| (5) ő titkárnő | ‘ella es secretaria’ |
| (6) ő cseléd | ‘ella es sirvienta’ |
| (7) ő dajka | ‘ella es niñera’ |
| (8) ő bába | ‘ella es partera’ |
| (9) ő divatárus | ‘ella es minorista de moda’ |
| (10) ő kozmetikus | ‘ella es esteticista’ |
| (11) ő sminkes | ‘ella es maquilladora’ |
| (12) ő műkörmös | ‘ella es artista de uñas’ |
| (13) ő légiutaskísérő | ‘ella es asistente de vuelo’ |
| (14) ő dietetikus | ‘ella es dietista’ |
| (15) ő jógaoktató | ‘ella es instructora de yoga’ |
| (16) ő esküvőszervező | ‘ella es organizadora de bodas’ |
| (17) ő idősgondozó | ‘ella es cuidadora (de ancianos)’ |
| (18) ő laboratóriumi asszisztens | ‘ella es asistente de laboratorio’ |
| (19) ő fogorvosi asszisztens | ‘ella es asistente dental’ |
| (20) ő takarító | ‘ella es limpiadora’ |
| (21) ő dekorátor | ‘ella es decoradora’ |
| (22) ő modell | ‘ella es modelo’ |
| (24) ő rendezvényszervező | ‘él es organizador de eventos’ |
| (25) ő pénztáros | ‘él es cajero’ |
En cuanto a las profesiones tradicionalmente femeninas, las traducciones tienden a utilizar el género femenino, aunque muchas de estas ocupaciones, como instructor de yoga, secretario o asistente de vuelo, también son desempeñadas por hombres hoy en día. Es curiosa la combinación (13) ella es asistente de vuelo, pues, si el trabajo es claramente asociado con mujeres, esperaríamos que el sustantivo aparezca en femenino como lo aconseja la RAE, ella es asistenta de vuelo, aunque, por otro lado, es natural que se resistan al cambio los nombres de profesiones terminados en el sufijo -nte, ya que por su naturaleza verbal no toleran acomodamientos propios de los nombres. Otro caso interesante es el de (22) modelo, representado por Google más como femenino, aunque con terminación masculina, a pesar de abundar ya su contenido de referente masculino. A pesar de eso, a nadie se le ocurre feminizarlo en modela. La razón puede remitir a un bloqueo morfológico que lo ha inmovilizado como forma verbal.
Los ejemplos nos revelan que las mujeres han sido históricamente asociadas con cualidades femeninas como el cuidado, la empatía y la colaboración. Los trabajos domésticos, como cuidar y educar a los niños pequeños, se consideran una extensión de las habilidades maternales, asociadas culturalmente con las mujeres.
El secretariado fue una de las primeras profesiones accesibles a las mujeres, vinculado a habilidades como la organización y la multitarea, que se han catalogado como femeninas. Por esta razón, profesiones relacionadas con el apoyo administrativo o la asistencia tienden a traducirse en femenino. Sin embargo, resulta algo inesperado que profesiones como (24) organizador de eventos o (25) cajero se traduzcan en masculino, ya que son trabajos que antes fueron desempeñados sobre todo por mujeres.
Parece que la traducción automática perpetúa los roles tradicionales al vincular determinadas profesiones con un género específico, reforzando así estereotipos de género arraigados en la historia. Esto genera una contradicción con las realidades laborales actuales, donde muchas ocupaciones ya no están asociadas exclusivamente a un género. Esta tendencia en la traducción evidencia cómo el lenguaje sigue reproduciendo roles de género tradicionales, incluso en contextos donde esas asociaciones ya no reflejan la diversidad del mercado laboral moderno.
Para analizar el uso del plural masculino genérico, hemos escrito en el Traductor de Google palabras húngaras en plural con el artículo definido a, az, por ejemplo, a diákok ‘los estudiantes’ y hemos examinado si el traductor utilizaba el plural masculino genérico o proponía otra forma.
El Ministerio de Justicia publicó un documento titulado Guía para el uso de un lenguaje más inclusivo e igualitario que recomienda algunas estrategias para evitar prejuicios de género en el lenguaje. Hemos tomado este documento como punto de partida, ya que pensamos que las soluciones que propone podrían utilizarse con frecuencia en la práctica y, por lo tanto, podrían ser ofrecidas por el Traductor de Google.
Una de ellas sugiere que, cuando no sepamos si un puesto o actividad es desempeñado por un hombre o una mujer o cuando el género no sea relevante, es mejor utilizar metonimias, es decir, referirse al organismo o institución en lugar de la persona que ocupa el cargo: la secretaría, la presidencia, la defensa, etc. Además, la guía señala que la lengua cuenta con sustantivos neutros que pueden referirse tanto a hombres como a mujeres indistintamente: la autoridad consular, la carrera judicial, etc. Otra recomendación es, al referirse a grupos de personas, utilizar sustantivos genéricos como persona y colectivos en plural como funcionariado, ciudadanía, personal laboral o judicatura. También sugiere el uso de perífrasis como alternativa. Aunque el desdoblamiento (utilizar términos en masculino y femenino al mismo tiempo) puede resultar poco eficiente en términos de economía lingüística y complejidad gramatical, la guía sugiere considerar el uso ocasional del doble sustantivo o doble artículo en algunos textos como una herramienta de lenguaje inclusivo.
En nuestra investigación queríamos ver si el Traductor de Google ofrecía cualquier solución que no fuera el masculino plural genérico, y si conocía alguna asociación u organización cuyos nombres oficialmente se expresan con desdoblamiento. El resultado se figura abajo. Al lado de la traducción dada por el traductor, vemos las soluciones recomendadas por la guía del ministerio para evitar sexismo lingüístico.
| (1) a bírák és bírósági tisztviselők | ‘los jueces y funcionarios judiciales’ ‘los jueces’ | la carrera judicial |
| (3) a védőügyvédek | ‘los abogados defensores’ | la defensa |
| (4) az állampolgárok | ‘los ciudadanos’ | la ciudadanía |
| (5) a dolgozók | ‘los trabajadores’ | el personal |
| (6) a hivatalnokok | ‘los funcionarios’ | el funcionariado |
| (7) a tanúk | ‘los testigos’ | quienes prestan testimonio |
| (8) a címzettek | ‘los destinatarios’ | el público |
| (9) a tolmácsok | ‘los intérpretes’ | el servicio de interpretación |
| (10) a törvényhozók | ‘los legisladores’ | el poder legislativo |
| (11) a főnökök | ‘los jefes’ | la jefatura |
| (12) a tanárok | ‘los profesores’ | el profesoradoa |
| (13) a diákok | ‘los estudiantes’ | el alumnado |
| (14) az érdekeltek | ‘los interesados’ | las personas intereadas |
| (15) az andalúzok | ‘los andaluces’ | la población andaluza |
En cuanto a la denominación de algunas instituciones y organismos, hemos obtenido los siguientes resultados:
Tecleando szülői munkaközösség recibimos la traducción asociación de padres mientras que la solución correcta sería Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos. El Observatorio Nacional de Agresiones a Médicos y Médicas en húngaro Orvosok elleni támadások nemzeti megfigyelőközpontja según el traductor es Observatorio Nacional de Ataques a Médicos; Bírók a demokráciáért se traduce como Jueces para la Democracia, aunque el nombre de la asociación es Juezas y Jueces para la Democracia. Argentin írók szövetsége es Sociedad de Escritores Argentinos según el Traductor de Google, pero es Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina en realidad. Después de eso, no es de extrañar, que el Manual para Concejales y Concejalas de Castilla-La Mancha tampoco se traduzca de forma inclusiva, tecleando Kézikönyv Kasztília-La Mancha tanácsosai számára sale Manual para Concejales de Castilla-La Mancha.
Como podemos ver, el masculino plural genérico se utiliza en todos los casos sin excepción, y los nombres de asociaciones y organizaciones son totalmente desconocidos para el traductor.
Utilizando el mismo método que en el apartado 5.1., después del pronombre de tercera persona singular ő hemos tecleado varios verbos para ver si el Traductor de Google asociaba algunas actividades con el género de la persona que las ejecute. Hemos elegido verbos relacionados con el hogar, el trabajo y actividades de ocio. La lista consta de cincuenta verbos, para un análisis más extendido y profundo se podría ampliar con otros de varios distintos campos semánticos.
| (1) ő söpör | ‘él barre’ |
| (2) ő porszívózik | ‘él está pasando la aspiradora’ |
| (3) ő ablakot pucol | ‘él está limpiando la ventana’ |
| (4) ő kiviszi a szemetet | ‘él saca la basura’ |
| (5) ő mosogat | ‘él lava los platos’ |
| (6) ő takarít | ‘él limpia’ |
| (7) ő WC-t pucol | ‘él limpia el baño’ |
| (8) ő fertőtlenít | ‘él desinfecta’ |
| (9) ő összehajtogatja a ruhát | ‘él dobla la ropa’ |
| (10) ő varr | ‘ella cose’ |
| (11) ő hímez | ‘ella borda’ |
| (12) ő kardigánt köt | ‘ella teje una rebeca’ |
| (13) ő főz | ‘ella cocina’ |
| (14) ő vasal | ‘él plancha’ |
| (15) ő gyepet nyír | ‘él corta el césped’ |
| (16) ő borotválkozik | ‘él se afeita’ |
| (17) ő sminkel | ‘ella está maquillándose’ |
| (18) ő gyantázik | ‘él se depila’ |
| (19) ő szoptat | ‘ella está amamantando’ |
| (20) ő babát ringat | ‘ella está meciendo a un bebé’ |
| (21) ő locsol | ‘él está regando’ |
| (22) ő programoz | ‘él programa’ |
| (23) ő vezet | ‘él conduce’ |
| (24) ő ellenőriz | ‘él revisa’ |
| (25) ő tervez | ‘él planea’ |
| (26) ő értékel | ‘él evalúa’ |
| (27) ő tárgyal | ‘él negocia’ |
| (28) ő számlázik | ‘él factura’ |
| (29) ő tanít | ‘él enseña’ |
| (30) ő közvetít | ‘él media’ |
| (31) ő elemez | ‘él analiza’ |
| (32) ő dekorál | ‘ella decora’ |
| (33) ő ruhát tervez | ‘ella diseña ropa’ |
| (34) ő divatozik/követi a divatot/csinosít | ‘ella está de moda/ella sigue la moda/ella embellece’ |
| (35) ő vígasztal | ‘él consuela’ |
| (36) ő imádkozik | ‘él reza’ |
| (37) ő együtt érez | ‘él simpatiza’ |
| (38) ő focizik | ‘él juega al fútbol’ |
| (39) ő biciklizik | ‘él anda en bicicleta’ |
| (40) ő jógázik | ‘ella hace yoga’ |
| (41) ő bulizik | ‘ella está de fiesta’ |
| (42) ő táncol | ‘ella está bailando’ |
| (43) ő gyertyát készít | ‘ella hace velas’ |
| (44) ő fotózik | ‘él toma fotos’ |
| (45) ő blogol | ‘ella bloguea’ |
| (46) ő vásárol | ‘él está de compras’ |
| (47) ő vásárolgat | ‘ella está de compras’ |
| (48) ő olvas | ‘él lee’ |
| (49) ő játszik | ‘él juega’ |
| (50) ő barbecue-zik | ‘él está haciendo barbacoa’ |
Aquí las soluciones ya son más variadas. La mayoría de los trabajos domésticos el Traductor de Google la traduce con pronombres masculinos, lo cual va en contra de los estereotipos tradicionales que suelen asociar estos trabajos con el género femenino. Esto puede mostrar una combinación de patrones que no siempre siguen las convenciones tradicionales de género en la traducción automática. El hecho de que muchas actividades domésticas que históricamente se asociaban más con mujeres en la cultura tradicional, como limpiar, lavar platos, planchar y desinfectar, etc., en estos ejemplos se traducen con el pronombre masculino él podría deberse a varias razones.
En algunos casos, el Traductor de Google parece intentar ser más neutral al usar el pronombre masculino para tareas que actualmente son realizadas tanto por hombres como por mujeres en muchos hogares. Esto sugiere que, aunque ciertos trabajos domésticos han estado históricamente asociados con mujeres, hoy en día es cada vez más común observar una distribución más equitativa de las responsabilidades en los hogares. El Traductor de Google podría estar reflejando esta realidad moderna. Por otra parte, y sospechamos que esta es la explicación acertada, el Traductor de Google puede no seguir un patrón completamente consistente y en algunas situaciones opta por un pronombre masculino o femenino sin un criterio claro. Dado que es un sistema automatizado, el género seleccionado para ciertas tareas puede depender del contexto que el sistema ha aprendido de grandes cantidades de datos.
De todos modos, los verbos estrechamente relacionados con la maternidad como (19) amamantar, (20) mecer un bebé, siguen siendo traducidos al castellano en género femenino. Del mismo modo, el verbo (13) cocinar también se traduce en forma femenina, lo cual resulta contradictorio si se considera que otras actividades domésticas suelen aparecer en género masculino.
Respecto a los verbos que expresan actividades laborales, vemos que las traducciones se hacen casi exclusivamente con el pronombre masculino, aunque en la realidad podrían ser aplicados tanto a hombres como a mujeres. Esto resalta un claro sesgo en el Traductor de Google, donde los roles profesionales aún se asocian más frecuentemente con el género masculino. Son una excepción los ejemplos (32) decorar y (33) diseñar, pero por lo menos el Traductor “se comporta” de una manera lógica, ya que, como hemos visto, las profesiones decoradora y diseñadora también fueron asociadas con mujeres.
Las actividades de belleza y moda (maquillaje, seguir la moda) se traducen al femenino, aunque tenemos una excepción curiosa, la del ejemplo (18) depilar. Pasa lo mismo con las tareas artísticas o hobbies creativos (32) decorar, (40) hacer yoga o (45) bloguear que también se asocian con mujeres. Probablemente, deberíamos considerar los verbos (10) coser, (11) bordar, (12) tejer como actividades creativas y no como deberes domésticos, así se explicaría mejor su traducción al femenino.
En cuanto a las actividades de ocio, traducir (41) ella está de fiesta o (42) ella baila en femenino parece un poco contradictorio si pensamos en que históricamente los hombres solían salir más frecuentemente de fiesta o de bares. Una posible explicación podría ser que en las últimas décadas, actividades como bailar y salir de fiesta han llegado a estar más asociadas a mujeres. Es común ver anuncios, películas o imágenes donde las mujeres son retratadas saliendo de fiesta, bailando en clubes o reuniéndose socialmente. También la cultura pop a menudo presenta a las mujeres como las que disfrutan de bailar. De todos modos, el hecho de que Google elija ella para traducir verbos como bailar o estar de fiesta probablemente refleja una evolución de los estereotipos culturales y de las actividades modernas más que los roles tradicionales.
Tenemos que explicar las dos formas de los ejemplos (46) y (47). La versión húngara de (46) significa concretamente hacer la compra, ir de compras, como trabajo doméstico, por lo tanto se traduce en masculino. (47) en húngaro se refiere a la actividad de ir de tienda en tienda, echar un vistazo y comprar cuando nos dé la gana. Es evidente de la traducción que este último comportamiento se asocia netamente con las mujeres.
De la investigación presentada se desprenden las siguientes respuestas a nuestras hipótesis:
En cuanto a las profesiones, el Traductor de Google ofrece mayormente formas masculinas, aunque aparecen soluciones femeninas para algunos trabajos que tradicionalmente fueron ejercidos por mujeres (partera, asistente de vuelo, etc.). El traductor no representa la igualdad de género en la mayoría de los casos, ya que no ofrece traducción en ambos géneros, y parece que no conoce las formas femeninas aceptadas por el DRAE. Como era de esperar, las formas agramaticales de tipo alumnes, alumn@s, alumnxs, etc., nunca aparecen.
El Traductor de Google solo utiliza el plural masculino genérico para grupos mixtos, nunca ofrece alternativas, ni siquiera conoce los nombres de asociaciones y organismos con desdoblamiento.
En cuanto a los verbos, el Traductor de Google sí distingue entre actividades masculinas y femeninas, prefiriendo las soluciones masculinas con verbos de actividad laboral y femeninas con verbos relacionados con la maternidad, la creatividad y la belleza.
Hemos visto que muchos verbos relacionados con el trabajo profesional que aparecen en la lista están tradicionalmente asociados con roles ocupados por hombres. Actividades como programar, conducir, negociar, analizar, facturar o dirigir han sido percibidas históricamente como tareas mayoritariamente realizadas por hombres lo cual explica que el Traductor de Google tiende a traducirlas utilizando el pronombre masculino él. Esto refleja una visión anclada en el pasado, donde profesiones técnicas o de liderazgo, como la programación, la evaluación o la planificación, todavía se asocian más con los hombres en muchas sociedades, especialmente en campos como la ciencia, la tecnología y la administración.
Por otro lado, las actividades domésticas muestran una mayor flexibilidad en el uso de pronombres masculinos y femeninos. El Traductor de Google traduce tareas como barrer, pasar la aspiradora o lavar los platos en masculino lo que refleja una percepción más equilibrada de estas tareas en los hogares contemporáneos. Sin embargo, algunas actividades, como cocinar o coser, siguen asociándose predominantemente con mujeres, por lo que el pronombre ella se utiliza para estas actividades. En consecuencia, podemos observar que las ocupaciones vinculadas al ámbito laboral tienden a traducirse casi en masculino, lo que sugiere que el Traductor de Google suele asociar más rápidamente las tareas profesionales con figuras masculinas, mientras que las actividades domésticas se distribuyen de manera más equitativa entre ambos géneros.
Un aspecto interesante es que las actividades relacionadas con la belleza y la moda, como maquillarse o seguir las últimas tendencias, tienden a traducirse en femenino, reflejando un estereotipo que asocia estos temas con las mujeres. Sin embargo, hay excepciones curiosas, como el verbo depilar que se traduce con el pronombre masculino, a pesar de que tradicionalmente se considera una actividad femenina. Por otro lado las tareas artísticas o creativas y los hobbies, como hacer yoga, decorar o bloguear, también suelen traducirse en femenino, Este comportamiento sugiere que las actividades relacionadas con el ocio, la moda y la creatividad aún se vinculan culturalmente con las mujeres, algo que la herramienta refleja en sus traducciones.
En cuanto a las actividades recreativas como bailar o salir de fiesta, el Traductor de Google opta por el pronombre femenino ella. Esta tendencia parece estar influenciada por representaciones modernas de mujeres en la cultura popular, donde se asocian más frecuentemente con el ocio y la vida social en contextos relajados o festivos. Es común ver en blogs, redes sociales y medios de comunicación digitales descripciones e imágenes de mujeres participando en estas actividades, lo que probablemente influye en la traducción automática. Este sesgo contemporáneo contrasta con la realidad histórica, cuando los hombres solían frecuentar más los bares o las fiestas. Sin embargo, la inteligencia artificial refleja una visión moderna donde las mujeres son más visibles en este tipo de situaciones sociales.
No obstante, cabe destacar que el Traductor de Google no siempre sigue un patrón completamente consistente. En algunas situaciones, el sistema opta por un pronombre masculino o femenino sin un criterio claro lo que refleja la naturaleza automatizada del proceso. La selección de género en estas traducciones puede depender del contexto específico, de las colocaciones, situaciones que el sistema haya aprendido de los grandes volúmenes de datos. Dado que la inteligencia artificial se entrena con ejemplos tomados de diversas fuentes, es posible que a veces el pronombre asignado para ciertas tareas sea una elección que no responde a una lógica fija, sino a las asociaciones más comunes que el sistema ha encontrado en su proceso de aprendizaje. Como nosotros en nuestro experimento no hemos proporcionado contexto, es posible que algunas veces al traductor no le haya quedado otra opción que responder o proponer en la forma más general, más neutral lo que para él parece significar la forma masculina. Sin duda, esto no convence a quienes defienden el uso del lenguaje inclusivo.
Este hecho es un ejemplo claro de cómo los sistemas de inteligencia artificial heredan y reproducen los prejuicios presentes en los datos con los que son entrenados. Los prejuicios históricos y culturales quedan reflejados en la herramienta, que perpetúa la preferencia por el pronombre masculino para referirse a profesiones, incluso cuando no hay una razón gramatical que lo justifique. Aunque roles como enseñar, negociar o analizar podrían traducirse fácilmente en femenino, el sistema suele optar por él lo cual perpetúa un sesgo cultural que sigue asociando estas ocupaciones con los hombres, a pesar de que hoy en día muchas mujeres desempeñan estos roles.
Finalmente, las normas sociales sobre quién realiza ciertas actividades varían según las culturas. En algunos contextos, las mujeres están más asociadas con actividades domésticas o recreativas, mientras que los hombres suelen aparecer vinculados a tareas laborales o de carácter público. Este promedio global de tendencias culturales parece influir en las decisiones que toma el traductor respecto a los pronombres o al género que asigna a las actividades examinadas.
En resumen, el uso predominante del pronombre masculino para las profesiones y el pronombre femenino para actividades relacionadas con el ocio, la moda o la belleza en el Traductor de Google refleja los convencionalismos de género presentes tanto en la sociedad como en los datos que alimentan estos sistemas. Aunque en muchos contextos laborales las mujeres ocupan roles de liderazgo y participan activamente en campos técnicos, la inteligencia artificial continúa reproduciendo estereotipos de género, lo que pone de relieve la necesidad de ajustar estas herramientas para reflejar de manera más precisa la realidad contemporánea.
Bosque, I. (2012): Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer.
Madrid.
https://www.rae.es/sites/default/files/Bosque_sexismo_linguistico.pdf
Gutiérrez Ordóñez, S. (2019): Género, sexo y formación de femeninos. Moenia 25: 655–685.
Ministerio de Justicia (2023): Guía para el uso de un lenguaje más inclusivo e igualitario. Madrid. https://tinyurl.com/mwe8smub
Real Academia Española: Diccionario de la lengua Española. 23.ª ed., [versión 23.7 en línea]. https://dle.rae.es
Rózsavári, N. (2023): El lenguaje inclusivo en la prensa española. In: L. Németh, I. Petkova & E. Salamon (eds.) Contributi Alle Ricerche Romanze: Contributions. À La Recherche Des Études Romanes: Contribuciones. A La Investigación De Los Estudios Románicos 2. Pécs. 318–326.
Como ejemplo, véase el artículo «Los judíos y las judías»: el esperpento del lenguaje inclusivo en un libro de texto de la ESO https://www.abc.es/sociedad/abci-judios-y-judias-esperpento-lenguaje-inclusivo-libro-texto-202104180101_noticia.html (Fecha de consulta: 30/09/2024)↩︎